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Índice de temas religiosos
Estamos en "los tiempos finales" (enlace)

Quienes son nuestros enemigos

Son enemigos porque por ellos nos apartamos de nuestra misión.

Demonios

(Son los principales, pues el Mundo y la Carne son sólo instrumentos suyos. Raramente ataca sólo el demonio, suelen ir combinados).

Tienen cuatro atributos:

  1. «príncipes», por la excelencia de su naturaleza, muy superior a la nuestra.

  2. «potestades», porque nos superan por su poder.

  3. «rectores del mundo de las tinieblas», porque gobiernan / poseen / dirigen a los que viven esclavizados por las torpezas y la ignorancia de una vida infame y criminal, tienen sus delicias con el diablo, que es el príncipe de las tinieblas.

  4. «espíritus malignos», porque aunque nos tienten con delicias su objetivo siempre es que condenemos nuestra alma.

(Una imagen de uno de ellos es "El Señor de los Anillos". Muchas sagas heroicas son luchas contra enemigos más perfectos, poderosos y malvados).

(Ver aqui la explicación de cómo tienta el diablo)

Son poderosas las fuerzas de nuestros enemigos, invencible su ánimo de perdernos, cruel e implacable su odio contra nosotros, y continua la guerra que nos hacen, de modo que no cabe con ellos paz ni tregua. Y son invisibles. Por eso se dice que están "esparcidos en los aires".

Otras culturas los llaman "voladores". También las expresiones coloquiales nos indican que hay cosas en el aire, indicando que es sutil, invisible pero real: "se respiraba que algo iba a ocurrir", "el ambiente era cargado / había mal ambiente", "me olía mal todo aquel asunto".

"las ángeles rebeldes ... gran parte de ellos a esta región del aire obscuro que circunda la tierra, y forma nuestra atmósfera. Estos son en tanto número, que si tuviesen cuerpo, ... obscurecerían el Sol en su mediodía" Discernimiento de los espíritus. Scaramelli, p.17.

A continuación, tres grabados que los muestran:

San Ignacio expulsando demonios, antiguo grabado en madera:

San Ignacio expulsando demonios







S. Benito expulsando cuatro demonios de un clérigo. Grabado, al cobre, de 1597:

San Benito expulsando demonios



San Bruno expulsando un demonio de una mujer. Grabado, al cobre, Sebastián de Clerc, s.XVII.

San Bruno expulsando un demonio

Nuestros enemigos redoblan sus envites al acercarse el momento de la muerte, por lo importante que es. A continuación un grabado ("El agonizante bienaventurado"): con el último aliento, el alma, en forma de hombrecillo, sale de la boca y es recibida por un ángel. Grabado en madera de Ludwig de Ulm, del libro "Ars moriendi", Augsburgo, 1470.

ataque de los demonios al morir

Mundo

El mundo es toda la creación (excepto nuestro cuerpo, que tratamos luego). Todo lo creado puede actuar como enemigo nuestro cuando le damos más importancia que a Dios o cuando caemos en sus trampas:

Todo ello para ocupar nuestra atención y así olvidarnos de lo fundamental.

El Mundo nos fomenta la independencia: de nuestros padres, de nuestra esposa / marido, de nuestros hijos, de nuestros amigos, vecinos,... (porque es justo lo contrario de la realidad: somos totalmente dependientes de Dios, y dependientes de la sociedad donde vivimos, de nuestras relaciones,...hasta del aire que respiramos).

Carne

La carne es el cuerpo de cada uno. Necesario y bueno en sí, frecuentemente actúa como enemigo nuestro, tentándonos a hacer cosas malas (todo ello como reato del Pecado Original). Nos incita a hacer "lo que nos pide el cuerpo" sobre nuestra voluntad iluminada por la razón y la fe: es la inversión del funcionamiento normal de nuestras facultades, es su funcionamiento anormal, tal como se explica en este otro artículo.

  1. nos lleva a pecar por falta de fortaleza (lucha por conseguir lo difícil): cobardía, temeridad, ira, desesperanza.

  2. nos lleva a pecar por su aversión al dolor y apetencia de placer (gula, lujuria, insensibilidad, pereza).

Está en nuestra mano cuidar el fino equilibrio entre alimentar y cuidar al cuerpo lo necesario sin caer en el pecado. Si comemos por gusto y no por hambre: gula. Si estamos con el marido/mujer por placer y no sirviendo a Dios: lujuria.

Nuestro cuerpo NO es nuestro enemigo cuando hace algunas cosas: enfermedades, cánceres, parálisis, etc.
Lo que pasa es que no sabemos entender correctamente lo que está haciendo. Los descubrimientos del Dr. Hamer nos ayudan a entender bien las reacciones del cuerpo.

Es importante no sufrir inútilmente, sino saber usar el sufrimiento como pago por la pena temporal pendiente que tengamos (ver este artículo sobre ello).

Moraleja

Ya podemos pedir ayuda a Dios, la Virgen, los santos y ángeles porque los enemigos son poderosos, y así podremos decir:

"El Señor es mi iluminación y mi salud (salvación). ¿A quién temeré?" Salmo 26


Acabo de publicar unos libros muy interesantes sobre el cielo y el ángel de la guarda, de sacerdotes de principios del siglo XX. Tienen reseñas de los mismos en esta página de mi otra web

Rezar el Rosario (mejor en latín) es el principal recurso que nos queda.

Estas páginas son apuntes que pueden contener errores de un servidor y se van mejorando con el tiempo y la gracia de Dios.

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